Como es una persona posesiva celosa y desconfiada

El amor es una de las cosas más maravillosas que puede hallar un ser humano en la vida, pero hasta eso se puede convertir en una verdadera desgracia para los involucrados cuando esos sentimientos tan hermosos pasan en transformase en la creencia de propiedad sobre la vida de los demás.

Cuando el amor pasa a ser una necesidad de tener siempre controlada a la persona querida deja de ser esa maravilla que nos pone tan feliz cuando se da y comienza a ser un verdadero martirio para las partes involucradas, el cual puede acabar en una verdadera desgracia si no se toman las medidas correctas a tiempo para evitarla.

¿Qué relación tiene la posesividad con los celos en una relación de pareja?

 

Cuando vemos que una persona tiene una tendencia muy grande a ser celosa, es posible que llegue a un punto en el que comience a volverse posesiva en todo lo que tiene que ver con el objeto de sus deseos. Ambos ingredientes son el caldo de cultivo perfecto para lograr la destrucción de cualquier relación de pareja independientemente de todo el amor que pueda haber de por medio.

Si bien es cierto que es la relación la más afectada en todo esto, no hay que dejar de mencionar que este tipo de sentimientos pueden ser altamente destructivos para el ser que los padece y permite que lo dominen a tal grado que toda la vida gira en torno a esta situación.

A los celos y la posesividad también hay que añadirle otros aspectos igual de destructivos que son la desconfianza y la inseguridad en sí mismas que estas personas experimentan al sentirse amenazados por individuos y situaciones que ellas mismos se inventan para hacerse las victimas ante sus parejas y los demás.

También debes leer  Regalos originales y baratos para hombres y mujeres de 40 años y 50 años

Al principio, estos sentimientos pueden parecer inofensivos y, hasta cierto punto, normales en la gran mayoría de las parejas modernas, pero esta no es una garantía de que esta situación pueda ir escalando hasta volverse un gran problema entre los dos integrantes de la pareja afectada.

Es por lo anterior que es sumamente importante que ambos estén muy claros en todas y cada una de las diferencias que existen entre el amor y los celos enfermizos. En el caso del celoso, va a poder combatir su problema antes de que escale y el afectado por los celos de su pareja podrá huir en caso de que así sea necesario.

En una relación en la que exista un amor desinteresado que no intente coartar la libertad de sus integrantes como personas van existir la confianza y una comunicación totalmente sana, cosas que desde luego que no existen en una en la que haya un deseo obsesivo por controlar al ser querido.

Cuando se ha pasado del umbral de los celos y sospechas normales y fundamentadas a ver fantasmas en donde no los hay, ya se puede estar hablando de un trastorno que debe ser tratado cuando antes y con ayuda psicológica de ser necesario.

 

¿Qué es lo que ocasiona la aparición de la posesividad?

 

Contrario a lo que muchos puedan llegar a pensar, la posesividad y la inseguridad extrema en el amor de la pareja no es algo que origina con esa relación, sino que comenzó desde mucho antes incluso de conocer a la otra persona.

Según muchos estudios que se han realizado acerca de este muy importante tema, estos sentimientos pueden tener su origen en una infancia complicada en la que el individuo en cuestión tuvo un hogar disfuncional en el que los adultos que le rodearon no le prestaban ningún tipo de atención y actuaban como si no existiera.

También debes leer  Se puede perdonar una infidelidad de una mujer o un hombre en el noviazgo

Otra de las posibles causas puede ser que esta persona sufrió algún tipo de discriminación en sus años formativos, lo que la puede llevar a pensar que estas situaciones pueden repetirse en un futuro muy cercano.

Incluso, se ha llegado a asegurar que este comportamiento también puede tener un factor de riesgo genético que ha sido heredado de los progenitores que podían haber caído en situaciones muy similares a esta.

Independientemente de las causas que hayan dado origen a tan lamentables actitudes, no debe dejarse de decir que todas esas personas que se vean afectadas por estos ataques de celos sobre sus parejas tienden a sufrir mucho durante buena parte de su vida, ya que nunca pueden alcanzar la plenitud de sentirse verdaderamente queridas y valoradas por mucho que los seres amados se esfuercen por lograrlo.

Lo más grave del caso es que no solo sufre el celos compulsivo y posesivo, sino que también va a hacer sufrir mucho al ser que tanto dice amar, ya que siempre se va a sentir perseguido y acosado por quien se supone que debería ser su apoyo y sostén en los momentos difíciles.

 

Consecuencias de volverse una persona posesiva y celosa en la relación

 

Es increíble la cantidad de personas que hay en el mundo que pueden llegar a confundir durante mucho tiempo el amor con un intento desesperado por ejercer el mayor control posible sobre el ser querido hasta alejarlo de su circulo de amistades y familiar.

Cuando este comportamiento comienza a volverse la norma en el día a día de la relación, es casi imposible que esta no comience a agrietarse hasta llegar a su posterior disolución.

Todo noviazgo, sin importar lo estable e intenso que este pueda llegar a volverse, nunca puede dejar de existir ese espacio y esas libertades en los que ambos puedan relacionarse con otras personas y se puedan desarrollar como personas independientes.

También debes leer  Relaciones sentimentales en la adolescencia formación cívica y ética

Una vez que ese espacio y esas libertades comienzan a dejar de existir para dar paso a algo cada vez más parecido a una cárcel de confianza, ya es muy difícil volver atrás en el momento en el que se podía decir que la relación era sana. Es un punto de no retorno al cual no hay que permitirse llegar bajo ningunas circunstancias.

Si no se tomas los correctivos necesarios, esa relación va a está destinada a fracasar tarde o temprano.

¿De qué manera se puede controlar la posesividad antes de que sea tarde?

 

Los primeros pasos para controlar la posesividad antes de que llegue a un nivel en el que sea imposible reparar el daño que ya se ha hecho involucran el uso de técnicas muy útiles como un conjunto de varias respiraciones profundas y meditaciones. Ambas llevan a la mente a estar tan concentrada que va a olvidarse de una gran parte de las cosas que tanto molestan, aunque sea por unos momentos.

En caso de que se requiera de algo más radical y profundo con que erradicar estos pensamientos de raíz, se puede recurrir a un profesional de psiquiatría que aplique la técnica de la hipnosis según los procesos que este crea convenientes en el paciente.

En caso de que se opte por la hipnosis, el paciente se va a ver beneficiado por una gran capacidad de autocontrolarse y dejarse llevar por lo que le dicta la racionalidad antes de cometer disparates y sacar conclusiones precipitadas por hechos que no lo ameritan.

Adicional a eso, se va a dejar de ver al ser amado como una cosa a la que se le puede controlar al antojo de la otra y a estar totalmente claro de que esta actitudes solo hará que los demás se alejen de nosotros antes de que siquiera nos demos cuenta de ello.

Califica este Post